Llega el primer juego de la Final de la NBA en el Madison Square Garden desde el 25 de junio de 1999, y sirve de indicio, este «Juego 3» del lunes 8 de junio entre los San Antonio Spurs y los New York Knick de que, un día antes de este choque, será todo un espectáculo mediático.
El domingo, un día antes de este choque, los raperos y aficionados de los Knicks, Jadakiss y Fat Joe, se sentaron al fondo de la conferencia de prensa de Mike Brown (Director técnico de Nueva York); este último bromeó con el entrenador de los Knicks sobre el calzado que elige para los partidos.
El actor Ben Stiller también estuvo allí, grabando a Brown con su teléfono, tal como ha documentado muchos momentos cruciales de las dos rondas anteriores de los playoffs desde su asiento a pie de pista. Brown (en la fotografía de abajo), por su parte, estaba encantado de anunciar a todos que había conocido a Stiller.

Los precios de las entradas están por las nubes, hasta el punto de que el alero Josh Hart lamentó que los aficionados de los Knicks no puedan entrar al estadio como lo hicieron durante años, cuando el equipo luchaba por volver a ser competitivo.
«Siento que muchas personas que han esperado este momento durante mucho tiempo, lamentablemente, no pueden entrar al recinto cuando la entrada más barata cuesta siete u ocho mil dólares», dijo Hart. «Es algo ridículo. Pero el ambiente va a ser electrizante. Aunque, obviamente, me gustaría que fueran un poco más baratas».
Sería fácil dejarse llevar por todo el revuelo, pero Jalen Brunson lo rechaza. El líder de los Knicks llegó al Garden con una mentalidad firme, consciente de que una ventaja de 2-0 en la serie no significa que su equipo tenga asegurado el título de la NBA.
«Creo que debimos jugar mejor con la ventaja que teníamos, esa ventaja de 14 puntos», dijo Brunson. «La forma en que remontaron y se pusieron por delante demuestra lo buenos que son».
Los Knicks lograron imponerse en un emocionante Juego 2 el viernes (105-104), convirtiéndose en el tercer equipo en la historia de la liga en ganar los dos primeros partidos de la Final de la NBA como visitantes. Los otros dos equipos —los Chicago Bulls de 1993 y los Houston Rockets de 1995— terminaron ganando el título. Sin embargo, ambos equipos contaban con experiencia reciente en campeonatos: los Bulls completaron un tricampeonato y los Rockets lograron, contra todo pronóstico, dos títulos consecutivos partiendo como sextos sembrados.
Los Knicks, que no ganan un título desde 1973, no se encuentran en la misma situación; de ahí la expectación adicional que rodea al equipo. No obstante, al hablar de su propia mentalidad y enfoque, Brunson pareció emular a Kobe Bryant, a quien conoció cuando aún estaba en la prepa en Illinois. Cuando le preguntaron si había visto vídeos antiguos de las siete finales de la NBA que disputó Bryant para captar algo de su famosa «Mentalidad Mamba», Brunson respondió que no.
«Creo que mi forma de comportarme y de hacer las cosas es mérito de la educación que recibí de mis padres», afirmó. «Pero también creo que parte de su filosofía se entrelaza con la Mentalidad Mamba. Así que existe una conexión ahí”, aseguró.
«Me esfuerzo al máximo por vivir el presente y hacer todo lo posible para mantener la mente en el estado adecuado. Estar preparado mental y físicamente cada día. Confiar en mi trabajo. Eso es lo que me ha traído hasta aquí».
Brunson aún no ha brillado en esta serie, en parte debido a la atención defensiva y al juego físico que los Spurs emplean contra él. Registra un 34% de acierto en los dos primeros partidos, lo que supondría su peor actuación en playoffs si se mantuviera esa cifra.
Sin embargo, parece poco probable que se mantenga así, sobre todo teniendo en cuenta que lanzó con un porcentaje cercano al 50% en las dos rondas anteriores de los playoffs, cuando los Knicks eliminaron por la vía rápida (barrida) a los Philadelphia 76ers y a los Cleveland Cavaliers.
«Utiliza muchos recursos de respuesta», comentó el alero OG Anunoby. «Es incansable.
«No importa si falla o acierta los tiros, siempre mantiene la misma actitud: sereno, equilibrado y agresivo».
Brown sabe que Brunson es el eje de la defensa de los Spurs. Ya vivió esa situación en 2022, cuando era entrenador asistente y responsable de la estrategia defensiva de los Golden State Warriors durante la serie contra Brunson y los Dallas Mavericks en la final de la Conferencia Oeste.
Brunson tuvo una buena actuación, con un promedio de 18 puntos, un 46% de acierto en tiros de campo y un 41% en triples, aunque los Mavericks perdieron la serie en cinco partidos. Aquella fue la última serie que Brunson disputó con Dallas; ese mismo verano fichó por los Knicks.
Mesa de Redacción

