22 Sep 2026, Mar

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. (Filipenses 1:21)

​El apóstol Pablo, quien escribió la carta a los Filipenses en el año 61 de la era cristiana, fue un hombre que sirvió con entrega y pasión a Cristo y a su iglesia. Cuando escribe esta carta ya era un anciano, había cumplido la misión de predicar delante de reyes, judíos y gentiles, había realizado varios viajes misioneros, había fundado varias iglesias y había preparado líderes que enseñaran fielmente la palabra.

​Al ver todo lo que Pablo logró hasta ese momento en su ministerio, algunos podrían decir que ya era hora de que se fuera a un retiro bien merecido, a un tiempo de descanso. Sin embargo, Pablo sabía que el ministerio y la vida cristiana no tienen fecha de jubilación; él debía seguir viviendo para Cristo, debía seguir sirviendo al Señor, aunque esto le costara la libertad o su propia vida.

​En la carta a los Gálatas, Pablo enseña que él vivía solo para agradar a Cristo (Gálatas 2:20). Nosotros, al igual que él, debemos tomar la decisión de vivir para Cristo, de procurar vivir de forma que sea agradable a él, aunque nos señalen y critiquen. No hay nada mejor y que traiga más gozo al corazón del hombre que vivir para Cristo y servirle.

​Vivir para Cristo solo es posible en una obediencia plena a su palabra. Mientras más conozcamos la Biblia, más sabremos cómo debemos vivir para agradar a aquel que nos amó y dio su vida por nosotros.

​Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. (2 Timoteo 2:4)

​¡VIVE PARA CRISTO!

​Pastor Miguel A. Moreno
Martes 22 de septiembre

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