1 Nov 2026, Dom

​EL UMBRAL DEL TIEMPO
El balance íntimo antes de diciembre

La llegada de Noviembre como antesala de diciembre exige cruzar un umbral invisible. Noviembre actúa como ese mar abierto y bisagra, la antesala silenciosa que nos sitúa en el filo exacto entre lo recorrido y lo por venir. Es el mes donde la urgencia operativa y la reflexión íntima se dan la mano, obligándonos a presentar cuentas claras ante nuestra propia conciencia.

​Todo año es una obra en construcción. Al hacer inventario, surgen los logros consolidados con esfuerzo y sacrificio, pero también los logros no alcanzados. Lejos de ser fracasos definitivos, aquello que faltó nos enseña paciencia y resiliencia. En paralelo, los preparativos del hogar —pintar, ordenar, reparar— trascienden lo estético; son un ritual de limpieza psicológica para transformar la casa en un refugio de paz que reciba con dignidad los nuevos ciclos.

​Esta antesala nos enfrenta al espejo de nuestros vínculos. Las Familias y amistades genuinas se reconfirman como un tesoro, mientras que las asperezas y desencuentros pierden peso específico. El verdadero crecimiento humano radica en soltar el rencor y liberar el alma.

​Más allá de las listas de tareas, la pregunta más honda al filo de estos días es descarnada: ¿Cuánta satisfacción o qué vacíos nos dejan las semanas previas al cierre? Si impera la satisfacción, nace de la certeza del deber cumplido y la conciencia tranquila. Si asoman los vacíos, no deben temerse; son señales esenciales sobre ausencias o la necesidad de conectar genuinamente con nuestro propósito.

Que este tránsito nos encuentre no solo con los proyectos listos, sino con el alma dispuesta a transformar cualquier vacío en esperanza.

MSc Gilberto Hidalgo

gilbertohidalgo2@hotmail.com

gilbertohidalgo2@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *