Si un pueblo (la gente) repite con facilidad los errores del pasado, no hay motivos para pensar que «la cosa va a mejorar» en nuestra sociedad. Lo que vamos a plantear como introducción es un tema sabido por todos, pero para que no existan dudas, lo debemos aclarar: La moneda oficial de Venezuela es el bolívar (con minúscula, aunque para quienes amamos nuestra historia y a nuestros héroes patrios nos cuesta leer el apellido del Libertador de América sin mayúscula, pero ese es otro tema)… y como esa es la moneda que legalmente circula en el territorio venezolano, debe ser aceptada toda la denominación actual del bolívar. Demás está decir que existen billetes de 10 unidades, de 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares…
Desde hace meses el billete de 10 no lo aceptan ni en «la charola de la limosna»… y sorpresivamente nos dimos cuenta que ya «El Banco Central de Las Pulgas» está desahuciando al billete de 20… Lo del Banco Central de Las Pulgas es una ironía; pero lo que pasa es que parece que tiene más poder que el propio Banco Central de Venezuela… Únicamente los bancos comerciales y algunos negocios «pequeños» aceptan el billete de 20 bolívares, pero «no muchos, por favor», nos dicen… «Es que ya en Las Pulgas no los quieren aceptar». Situaciones o errores así son los que producen las crisis económicas, tan recurrentes en Venezuela… Tan grave es este problema como el hecho que rodea a «la otra moneda nacional», como es el dólar… porque si tiene un «rotico» tampoco lo aceptan… y es ahí cuando nos surge la pregunta: «¿A quién se le ocurrió no aceptar billetes con «mucho uso»? Porque el mucho uso, la mucha circulación de un billete es la que le produce algún daño menor al papel moneda, que en este caso nos referimos a la divisa estadounidense, que tanto circula en Venezuela… Entonces si se agudiza aún más la profunda crisis económica, social y general del país es porque nosotros, el pueblo… la gente… somos quienes cometemos los mismos errores que han producido las megacrisis que tienen a Venezuela en el limbo en el que está. Utilicemos la lógica y la empatía… si no lo hacemos nos vamos a seguir hundiendo, porque aunque muchos creen que ya llegamos al fondo, nuestra mentalidad (enójese quien se enoje… pero la verdad hay que decirla… la mayoría de los venezolanos aún tienen un «rancho en la cabeza») es el peor enemigo que tenemos para salir de nuestra difícil situación… Hasta cuándo, por favor.

Para muestra de lo que estamos señalando (el rancho que tenemos en la mente), en el Sector 2 del Conjunto Residencial Altos del Sol Amada, 1era etapa, se viene desarrollando un proyecto de urbanismo para embellecer la zona… Los trabajos no se han terminado porque se está a la espera de algunos recursos, que ayuden a finalizar este proyecto… pero eso no es una escusa para que los vecinos sigan utilizando esa área para dejar la basura… y traemos ese ejemplo porque al cubrir algunas actividades en esa zona de la Parroquia Francisco Eugenio Bustamente, hemos notado los adelantos de esa obra y también se puede palpar «la gracia que algunos vecinos le hacen al proyecto»… dejan las bolsas de basura y deshechos en esos espacios. Por eso estamos como estamos como sociedad, porque lo cómodo lo anteponemos «al deber ser» de las cosas. Son apuntes que se hacen desde el «Escritorio del Director».

Eliéxser Pirela Leal

