Otra postemporada sin un MVP
Aunque la usencia de los ganadores del Premio MVP en la historia de las Grandes Ligas ha sido un patrón recurrente, no podemos comentar el tema, con la eliminación de los Astros de Hopuston y de los Cachorros de Chicago, equipos que sin dudas tendrán a los peloteros ganadores del galardón al «Jugador Más Valioso» de 2026, en cada liga. Para nadie es un secreto que los números de Jrdan Álvarez con los Astros (campeón en promedio al bate con .316, 42 jonrones, 105 anotadas y 106 impulsadas), no debería tener problemas para llevarse ese premio en la Liga Americana; y que Pete Crown-Armstrong (45 cuadrangulares, 41 bases robadas, 107 impulsadas, 119 anotadas y .280 puntos de promedio) debería ganar el MVP en la Liga Nacional.
Por lo muy común, pero para mi gusto no debe ser normal, quiero decir que la estructura del béisbol hace que el éxito individual no se traduzca de forma automática en el éxito colectivo durante la postemporada, y para eso existen razones clave que explican este fenómeno y aquí se las voy a presentar, con mucho gusto:
Primero, aunque nos parezca extraño, el béisbol es el deporte de conjunto más individual que existe. A diferencia del baloncesto (donde una superestrella como LeBron James o Michael Jordan puede controlar el balón en más del 50% de las jugadas e impactar directamente en ambos lados de la cancha), y en el fútbol un Maradona, un Pelé y más actualmente un Messi eran fundamentales en sus equipos y selecciones, en el béisbol un bateador élite solo consume entre 4 y 5 turnos por cada juego.
Si el resto de la alineación no responde o si el pitcheo abridor y el relevo colapsan, un jugador con calibre de MVP, como poco puede hacer para evitar la derrota de su equipo. Si le sumamos el hecho de que por ser humanos también tienen el derecho no hacerlo bien todos los días, la situación se torna «de castaño a oscuro». En este caso el cubano de los Astros se fue de 8-1 sin más nada de aporte y PCA falló en 7 turnos (de 7-0) con cuatro ponches y un boleto).
En segundo lugar vamos con los casos emblemáticos en la historia reciente. Hay múltiples antecedentes de ganadores del premio al Jugador Más Valioso o candidatos principales que quedaron fuera de la postemporada o cayeron eliminados muy temprano:
Shohei Ohtani y Mike Trout (ambos con los Angelinos de Los Ángeles): Durante años compartieron alineación dos de los talentos más dominantes de la presente generación. Trout ganó tres premios MVP y Ohtani dos en la Liga Americana vistiendo ese uniforme, y en ese lapso el equipo ni siquiera logró avanzar a los playoffs. Como para no creerlo.
Giancarlo Stanton (Miami Marlins, 2017): Disparó 59 cuadrangulares y se adjudicó el MVP de la Liga Nacional, pero los Marlins terminaron con récord perdedor (77-85) y quedaron fuera de la contienda.
Bryce Harper (Washington Nationals, 2015): Tuvo una campaña histórica con promedio de .330, 42 jonrones y 99 impulsadas, ganando el MVP de manera unánime, mientras que Washington quedó fuera de la postemporada.
Barry Bonds (San Francisco Giants, 2004): Firmó una de las mejores temporadas ofensivas de la historia (OBP de .609, 45 HRs, MVP de la Liga Nacional) y los Gigantes no clasificaron a los playoffs.
Alex Rodríguez (Texas Rangers, 2003): Ganó el MVP bateando 47 jonrones, mientras los Rangers ocupaban el último lugar de su división con marca de 71-91.
Cal Ripken Jr. (Baltimore Orioles, 1991) y Ernie Banks (Chicago Cubs, 1958 y 1959): Casos clásicos de leyendas que dominaron la liga individualmente sin que sus equipos lograran competir por octubre en esas campañas.
Y como no quiero hacer la lista más larga, voy con el tercer punto: La aleatoriedad y brevedad de las series cortas.
Incluso cuando los equipos con candidatos al MVP logran clasificar las series cortas (a 3 o 5 juegos) debo considerar una alta cuota de variables diferentes. Es que en un lapso de tres juegos un bateador estrella puede atravesar una pequeña racha fría (por ejemplo, de 12-2) y el rival puede aprovechar ventajas puntuales en el pitcheo para sellar la eliminación.
Por ese me vi en la obligación de escribir sobre este tema, porque no existe una relación fija que indique que un MVP deba ir y mucho menos ganar, una Serie Mundial, aunque la «lógica» que no es tan lógica, diga lo contrario.
Edgar Leal Suárez



