Una vacuna desarrollada en Chile se perfila como nueva esperanza médica frente al brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius.
El proyecto, liderado por la microbióloga María Inés Barría, desde la Universidad San Sebastián, utiliza anticuerpos de pacientes sobrevivientes al hantavirus que mostraron eficacia en hámsters infectados con la variante andina.
Aunque la investigación fue publicada en Science Translational Medicine en 2018, la pandemia de Covid-19 frenó su avance.
Para iniciar pruebas clínicas en humanos, el equipo requiere al menos 7 millones de dólares.
María Inés Barría, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad San Sebastián, es quien lidera desde 2014 el equipo interdisciplinario que trabaja en el desarrollo de la vacuna.
En entrevista para EFE, la microbióloga señaló que el hantavirus representa un grave problema de salud pública que no cuenta con tratamiento específico.
Aunque reconoce que al equipo le tomaría entre 12 y 24 meses en volver al punto donde se encontraba la investigación antes de la pandemia.
Barría espera que la notoriedad que adquirió el hantavirus gracias al brote reportado en el crucero MV Hondius, les permita conseguir los fondos necesarios.
Agencias


