Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. (Salmos 90:12)
Las horas, los días, las semanas y los años pasan como un suspiro. Un día somos jóvenes y al siguiente las canas ya pintan todo el cabello. El tiempo tiene una característica, y es que sigue avanzando, no se detiene, y nos guía a todos hasta la muerte.
Pero en el Salmo 90, Moisés nos recuerda que no importa que el tiempo pase; si hemos confiado en el Señor, Él es siempre nuestro refugio, nuestro lugar seguro en medio de cualquier circunstancia.
De igual manera, Moisés en este salmo nos hace un llamado a que, en oración, le pidamos al Señor que nos ayude a recordar cuán cortos de días somos y cuán breve es nuestra vida aquí en la tierra. Esto traerá sabiduría a nuestro corazón, para dedicar cada día que nos resta de vida a honrar y glorificar el nombre de Dios.
Para esto el Señor nos salvó, nos perdonó y nos hizo sus hijos: para que dediquemos el resto de nuestra existencia y los años que tengamos por delante a vivir de tal manera que Cristo sea reflejado en nosotros, dándole alabanza en cada cosa que hagamos, guiados siempre por su Palabra y su Santo Espíritu.
¿Cuántos días nos quedan de vida? No lo sabemos, pero sí conocemos lo que Dios nos pide: que vivamos para Él cada día que nos resta en esta tierra.
Pastor Miguel A. Moreno



