¿Qué hace falta para poner ordenen tu vida?

Muchos de nosotros nos preocupamos por hacer cambios en nuestras casas, movemos las camas de nuestra habitación de un lado a otro, los muebles en la sala; en nuestras cocinas siempre estamos haciendo cambios.
Nuestra vida física requiere cambios también, nos arreglamos bien al salir, zapatos limpios, buen corte de cabello, ropa limpia. En realidad no es malo preocuparse un poco por la apariencia física. Pero ¿Qué de nuestra vida espiritual?

En la Biblia encontramos la historia del rey Ezequías quien enfermó y Dios, por medio del profeta Isaías, le dió un mensaje: “ordena tu casa porque no vivirás sino morirás” (Is 38:1). Cuán terrible era ese mensaje para el rey, al parecer todo lo que había hecho y firmado llegaba a su fin.
Pero, ¿qué significa tener la casa ordenada?. Ezequías dijo: “He andado en verdad, en integridad y he hecho lo recto delante de tus ojos”. (Is 38:3) La realidad Cristiana es que estamos tan consumidos en las cosas de este mundo que nos imaginamos, (y algunas veces creemos) que todo esto que vemos perdurará por siempre. Pero, ¿de qué nos sirve guardar tantas cosas si podemos morir hoy mismo y no disfrutarlas?

En el evangelio de Lucas encontramos la escena de un hombre orgulloso y soberbio por los logros materiales y el estatus que había alcanzado, pero el Señor le dijo:“…Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?“ (Lc 12:18-20) Este hombre acaudalado, pensó que sólo bastaría tener y guardar, su preocupación sólo era material; pero lo que nunca se esperaba era que al presumir de todo lo acumulado y expresarlo con orgullo, su vida terminaría de golpe, y ¿Qué valor tendría todo lo que hizo delante de Dios? Nada.

Cuando estemos delante del Señor en aquel día no se nos preguntará por nuestras cuentas bancarias, o nuestras posesiones materiales (casas, carros, empresas o títulos obtenidos), ese día la pregunta será “¿Qué hiciste con tu vida?”. Por eso, hoy debemos reflexionar ¿Cuántos cambios hemos hecho en nuestra vida como creyente? ¿Qué hemos planeado hacer con los dones que Dios nos dió? Así dice el Señor: “ordena tu casa”. Busca primero el reino de Dios y su justicia (Mt 6:33), no acumules riquezas en este mundo mientras sigues siendo un pobre espiritual.

Ciertamente, no se nos avisa cuándo vamos a morir, sólo sabemos que es una realidad. “. . . Está establecido para los hombres que mueran una sola vez . . .” (He 9:27). “. . . ¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” ( Stg 4:13-14). “Porque toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca y la flor se cae” (1 P1:24).

Entonces, tomando en cuenta que nuestra vida es pasajera, deberíamos tener nuestra casa ordenada, es decir, nuestra vida, que esté todo bien delante de Dios, porque, también algún día, daremos cuenta a Dios. La Biblia nos enseña que la muerte y el juicio, son una realidad; entonces de ahí la importancia de tener ordenada la casa. ¿Contestarías lo mismo que Ezequías? ¿Qué es lo que hace falta ordenar en tu vida?

Trabajemos en ordenar nuestras vidas, para que cuando el Señor nos llame a cuentas, podamos decirle:
«He hecho las cosas que te agradan».

Dios te bendiga

Erika Belloso de Pirela