14 Oct 2026, Mié

José Ramírez: El motor silencioso y el alma de Cleveland
​En una era del béisbol en la que los contratos astronómicos y los cambios de camiseta son la norma, encontrar la lealtad y el rendimiento sostenido en una sola franquicia, es un verdadero privilegio. Eso es precisamente lo que representa José Ramírez para los Guardianes de Cleveland: el corazón, el motor ofensivo y el referente indiscutible de la esquina caliente.

Me veo en la necesidad de escribir este «Diamante» porque he leído muchos comentarios malos contra esta estrella dominicana, que como humano que es, cometió un error, muy notable, porque ayudó a los Rays de Tampa Bay a anotar tres carreras, las únicas que le hicieron al picheo de los Guardianes la noche del martes 13 de octubre.

Es posible que exista por ahí, pero no he conseguido comentarios negativos contra este jugador dominicano, que a la calladita se ha montado a su equipo, para bien casi siempre, y para mal en ese comentado juego frente a Tampa Bay. Por cierto, estoy seguro de que él no necesita que lo defienda nadie, porque su bate y su guante son «sus abogados», pero por sentido común les presentaré muchos puntos a favor de «Mister La para».

​La constancia hecha pelotero
​Es que el ambidextro dominicano ha demostrado, año tras año, que no necesita acaparar los titulares de los grandes mercados para ser reconocido como uno de los jugadores más completos de todas las Grandes Ligas. Su capacidad para combinar poder, velocidad en los caminos y una defensa solvente en la tercera base lo convierte en una pieza de valor incalculable.


​Ramírez es un bateador letal desde ambos lados del plato, capaz de empujar carreras en los momentos de mayor presión. Si a eso le sumamos su agresividad inteligente, que podemos notar con su corrido de bases, que viene siendo una cátedra de instinto y agresividad controlada, transformando sencillos en dobles a pura garra, podemos explicar lo que decimos.


​Igualmente debo mencionar su liderazgo en el clubhouse de los guardianes, que va m más allá de las estadísticas, porque Ramírez es el líder natural que guía a un roster predominantemente joven. Porque José Ramírez no solo batea y corre; le contagia su energía a cada uno de sus compañeros en el dugout.


Otra característica notable en Ramírez es su lealtad y legado porque cuando firmó su extensión de contrato para quedarse en Cleveland, el antesalista dejó claro que su prioridad era construir una historia duradera en la franquicia. Se ha ido abriendo paso a pasos agigantados entre los líderes históricos del equipo en cuadrangulares, dobles, impulsadas y bases robadas, perfilándose desde ya como uno de los inmortales en la historia de la organización.


​José Ramírez sigue demostrando que con trabajo ético, consistencia y amor por el juego, se puede ser un superastro de primer nivel sin perder la humildad.

Por eso escribimos estas palabras sobre este dominicano, que ha sido y seguirá siendo ejemplo para muchos peloteros, especialmente de las nuevas generaciones.

Edgar Leal Suárez

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