13 Sep 2026, Dom

CAMBIO FUERTE:

El arte de batear pasa a segundo plano en el beisbol moderno

El beisbol en la actualidad ha sufrido muchos cambios… unas modificaciones han sido para bien, otros cambios han resultado para no tan bien; pero es indudable que este no es el mismo juego de pelota que se jugaba hace 20 años.

La estadísticas modernas tienen que ver mucho con esto. Me coy a atrever a llamarlos «los wariólogos», que son quienes valoran más otros aspectos del juego que el promedio de bateo, o el contacto y el mover los corredores, por otros aspectos como los boletos.

Me resulta increíble señalar que en la actualidad solo nueve (9) bateadores poseen un promedio superior a los .300 puntos; tres (3) de la Liga Americana y seis (6) de la Liga Nacional. Mientras que, por otro lado, actualmente un jugador con .215 de average es titular y recompensado con un contrato de 15 millones de dólares por la campaña.

Para hacer más perturbador el desarrollo de este tema voy a compartir algo que los Marineros de Seattle, en la actualidad (agosto 2026) tiene 12 bateadores, de los 23 que han actuado en el roster de 2026, con menos de .200 puntos, uno con .200 y apenas cuatro (4) con .260 o más. El mejor del equipo es el mexico-cubano Randy Arozarena, con .275 y Cal Raleigh, quien el año pasado conectó 60 jonrones, tiene un pobre .161 de promedio.

Asombroso

Al analizar las estadísticas de los Padres de San Diego pude percatarme de que cuatro (4) titulares, bateadores que todos los días salen al diamante para defender al equipo, tienen un promedio menor a los .215 puntos.
Para hacer ver más grave la cosa, 23 de los 30 equipos de las Grandes Ligas tienen un promedio colectivo menor a .250; teniendo a los costados bicampeones Dodgers de Los Ángeles como el mejor promedio, con .260 de average.

Es que en esta época solo se aspira a tres escenarios: El bateador da un jonrón, recibe una base por bolas o, esperando lo uno y lo otro, se va ponchado… Y eso es lo que se está aplicando a la hora de un coach de bateo ponerse a trabajar con sus jugadores.
El slugging, el OPS y otras estadísticas modernas más son más importantes que el average, por ejemplo y por eso vemos a esos siete «extraños jugadores» con .300 o más de promedio: El cubano Yordan Álvarez, el venezolano Luis Arráez, el dominicano Otto López, Nick González, Freddie Freeman, Chandler Simpson, el también venezolano Gabriel Moreno, Yandy Díaz y Jake McCarthy, quien con .300 exactos es el último que llegó al famoso «potro de los .300».

Recuerdo que en mi experiencia cubriendo juegos en los estadios de las Grandes Ligas, en los años de la década de los 70 y 80 quien bateaba .215 era un mal bateador y seguro ocupante de la banca, con los días contados en la Gran Carpa. En este año 2026, quien batea .215 es un jugador promedio, que con una defensa aceptable, además de titular cada quincena le van a transferir una gran cantidad de dólares.

No sé qué es lo que está sucediendo, pero algo extraño está pasando. Déjame tus comentarios.

Edgar Leal Suárez

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