Nuevamente ronda el “Maleficio del empate”, ese que cuando ocurre en el estreno de Brasil en una cita mundialista, la “Canarinha” nunca logra el campeonato, y este sábado 13 de junio el gigante amazónico apenas pudo empatar 1-1 ante su similar de Marruecos, viniendo de atrás, en el “MetLife Stadium”, de East Rutherford, New Jersey, como parte del Grupo C en esta copa, que completa Escocia y Haití.
El seleccionado de Brasil no la estaba pasando muy bien cuando en el minuto 21 Ismael Saibari logró el primer tanto marroquí, lo que encendía las alarmas en el equipo de Carlo Ancelotti, que no encontraba la pelota, sin embargo, con todo el talento que posee en sus filas, en el minuto 32 apareció Vinicius y con un “patadón” rompió la red del arquero Yassine Bounou. Este fue apenas el segundo gol mundialista de la estrella del Real Madrid, luego de haber metido uno ante Corea del Sur en los octavos de final de Qatar 2022.
Haciendo un poco de justicia y apartando la rica historia futbolística de Brasil, debemos afirmar que el conjunto africano fue el amplio dominador del partido, porque en momentos monopolizó la posesión de la pelota, pero le faltó lo más importante, saber definir y dar el puntillazo en su ataque. O tal vez debemos alabar la defensa brasileña.

Lo cierto fue que marruecos, que en los momentos es la mejor selección africana, desperdició muchas opciones de gol y, aunque celebra, solo pudo lograr el empate.
En este choque los arqueros Bono (Marruecos) y Alisson (Brasil) supieron resolver en las situaciones de apremio, aclarando que el cancerbero brasileño fue el más exigido y el que demostró más atributos debajo de los tres palos.
La pregunta obligada es: ¿Podrá Brasil superar la mala tradición de quedarse corto cuando comienza un Mundial con igualada? O posiblemente nuevamente se marchará en instancias intermedias, lo que sabremos más adelante, cuando siga avanzando esta justa, la más importante del fútbol internacional.
Eliéxser Pirela Leal

